lunes, 25 de febrero de 2008

Balneario recarga-pilas

¡Tengo las pilas a tope! No, todavía no sé cómo conectarme a la red para recargarme cuando estoy en las últimas... pero al menos he encontrado una forma de recuperar parte de la energía perdida con la casa, niños, trabajo, marido (que también nos consumen!!!), etc. La solución: un día en un balneario y si pueden ser más días, mejor que mejor.
Acabo de volver del Balneario de Olmedo y lo recomiendo encarecidamente. Está a una hora y media de Madrid (cerca de Valladolid) y tiene unas tarifas muy buenas. Una vez allí, uno puede escoger entre distintos masajes (cada uno de un precio), el claustro termal (que es donde tienes distintos tratamientos tipo sauna) y la zona de las piscinas con los chorritos que te masajean distintas zonas del cuerpo. Yo sólo he probado esto último y he venido encantada. Así es que estoy segura de que los demás tienen que ser aún mejores. Lo de las piscinas cuesta 30 euros y tienes derecho a utilizarlo durante 24 hrs, así es que si entras un día por la tarde, también puedes meterte en la piscina al día siguiente por la mañana antes de dejar el hotel.
Además, para los que no tengan más remedio que ir con niños (o simplemente les apetezca llevarlos), el balneario cuenta con una sala para poder dejarlos vigilados, mientras los papás se relajan con los tratamientos. En la zona de las piscinas pueden entrar con unos horarios determinados y debo deciros que había muchísimos niños, así es que de verdad son bien recibidos!
Y como colofón a los masajes, mimos, chorritos... etc, recomiendo cenar en el restaurante que está justo enfrente del Balneario y que se llama El Caballero de Olmedo. Se cena de maravilla (recomiendo el lechal y el entrante de morcilla) y no está nada mal de precio (miramos en varios de la zona y todos estaban más o menos igual de precio y estoy segura de que ninguno es tan bonito como el que os recomiendo). El dueño (por si váis y queréis preguntar por él) se llama Ramón y es muy agradable.
Total, que ha sido todo un descubrimiento esto del balneario y encima me lo he pasado bomba: sólo con ver a mi marido metido en un ascensor, con un albornoz que le llegaba por la mitad del muslo y las mangas por debajo del codo.... ¡un show! Me imagino que mi careto con el gorro de tela calado hasta las cejas y mis gritos cuando me metí en la piscina de agua fría no debían ser menos cómicos tampoco.
¡Una vez al año como mínimo me apunto a ir "de balnearios" y tendré que mandar a "los canguros" a disfrutar de uno... para que sigan quedándose encantados con la troupe cuando yo me escapo!
Mañana más.... pero por la tarde, porque ¡es martes y toca SUPERMERCADILLO DE MAJADAHONDA!

2 comentarios:

Jenny dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jenny dijo...
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